Educadores. Son las personas que trabajan en el nivel operativo y son responsables para que todas las estrategias, planes y líneas de acción se realicen en beneficio de los participantes.
El directorio de madres y padres de familia. Su función es ayudar en el control de la calidad y compromiso que acepta cada familia en pro de su capacitación y educación. Regula directamente cualquier irregularidad que se presenta con las coordinaciones responsables de cada proyecto. Presenta sugerencias para mejorar la atención a las familias. Su trabajo es en beneficio de sus hijos e hijas.
Las comisiones de trabajo. Madres y padres, organizados por comisiones, trabajan para el ejercicio y práctica del emprendimiento para llegar a formar cooperativas o unidades productivas. Anualmente deben recaudar un monto de dinero para aportar al proyecto y, por otro lado, para entregar a cada familia un canastón navideño.
La directiva de niños, niñas y adolescentes. Son representantes elegidos entre los niños y adolescentes para controlar el buen aseo de los espacios y lograr el orden y disciplina dentro de los salones. Su tarea es de servicio, y deben ser un buen ejemplo para los demás.
Organización de los auxiliares. Cada auxiliar no solo es colaborador de los educadores, sino que ha de ayudar a los niños, niñas y adolescentes en necesidades específicas: los apoya en la tarea escolar, facilita el agua para el lavado de las manos, organiza el aseo de las mesas y los ambientes de trabajo. Los auxiliares reciben del personal de la Fundación talleres de capacitación en liderazgo y servicio desde el enfoque del Evangelio.